En la región vecina de El Priorat, conocida por sus vinos, hay 22 bodegas de vino para visitar, todas entre unos 15 a 40 minutos desde la casa en coche donde los vinos de cada bodega pueden ser probados (se puede hacer reservas para vistas con guía en la casa. La región tiene una gran historia de preparación de vinos desde la edad media, cuando los monjes de La Cartoixa D'Escaladei ("la Escalera a Dios" monasterio cartujo) comenzaron a preparar el vino para la misa. Esta era la primera orden cartuja fundada en España, y El Priorat debe su nombre al monasterio. El líder del monasterio (el prior), gobernaba sobre su territorio (su priorat) con control absoluto. Las colinas remotas y rocosas de la región son el lugar de nacimiento de rojos intensos que muchos entendidos en vino y los coleccionistas consideran  que son de los vinos de la elite de España.

Hay muchos restaurantes alrededor que ofrecen platos locales que incluyen  platos tales como habas con butifarra, bacalao con caracoles, pato con judías, jabalí con setas salvajes, morcillas hechas de arroz y cebolla. Los dulces incluyen el queso Mató con miel, crema catalana, flan de huevo con jarabe de caramelo y varios pasteles locales hechos con almendras o rellenos de cabello de ángel. Las frutas dulces cultivadas en el pueblo y la zona, como melocotones, cerezas y ciruelas están usadas en muchos dulces. La "Clotxa" es un bocadillo típico de la Ribera d’Ebre que tradicionalmente los agricultores comían trabajando en el campo, pero se ha hecho ahora generalmente más popular entre la celebración del Festival de La Clotxa cada año en febrero cuando se puede ir a numerosos establecimientos en la comarca para probar su versión de este bocadillo, hecho con  pan de payés ahuecado lleno de sardinas, cebolla frita, tomates, ajo, aceitunas y aceite de oliva.