Ruta de los Templarios; La orden del Temple nació en el siglo XI, después de la Primera Cruzada, con el objetivo de proteger a los viajeros que peregrinaban a Tierra Santa. En Cataluña, los templarios conquistaron poblaciones con gran importancia estratégica, como Tortosa y Miravet Ahora, a través de la marca Domus Templi (los dominios del Temple) se articula la ruta de los templarios, una iniciativa que quiere ofrecer al visitante la posibilidad de conocer el patrimonio arquitectónico y la historia de la Orden del Temple en los territorios de la antigua Corona de Aragón.

 

El Camino de Sirga; Desde épocas antiguas, las aguas del Ebro han estado surcadas por las diversas civilizaciones: los íberos, los romanos, los sarracenos, los cristianos…. Habitualmente las naves navegaban empujadas por la fuerza favorable de la corriente del río y de los vientos. Pero en caso contrario era necesaria la ayuda de los animales de carga y los sirgadores, hombres de fuerza, que desde los senderos que bordeaban el río estiraban cuerdas para empujar las embarcaciones llenas de mercancías. Hoy aún se conservan tramos importantes de aquellos caminos de sirga desde donde burros y hombres controlaban el rumbo de las barcas. Ahora, esta red de caminos se combina con senderos y carreteras que bordean el Ebro para la práctica del excursionismo. La ruta sale de Benifallet, municipio situado en el extremo norte de la comarca del Baix Ebre, y termina en Mequinenza municipio situado en territorio de la comunidad Autónoma de Aragón.

Ruta de los Íberos; Los Íberos de las Tierras del Ebro desarrollaron una de las sociedades más dinámicas de la época, gracias a su privilegiada situación geográfica, cerca de una vía fluvial importante, básica para la comunicación entre la costa y el interior, como es el río Ebro. La Ruta de los Íberos impulsada por el Museo de Arqueología de Cataluña permite conocer buena parte de los vestigios arqueológicos íberos que todavía se conservan en las Terres de l’Ebre. El poblado del Castellet de Banyoles, en Tivissa, y el poblado de la Moleta del Remei de Alcanar representan una de las mejores muestras de cultura ibérica en Cataluña y, por este motivo, se han convertido en el eje principal de la ruta de los Íberos en las Terres de l’Ebre. Los dos yacimientos han sido adecuados para ser visitados. Se ha instalado diversos paneles informativos que repasan la historia concreta de cada uno de los poblados y ofrecen una explicación general sobre diversos aspectos del mundo ibérico.  Otros yacimientos Íberos de gran interés son el Coll del Moro de Gandesa, el Castellet de la Roca Roja de Benifallet, o el de San Miquel en Vinebre.

Ruta de los espacios de la Batalla del Ebro; Las Terres de l’Ebre han vivido en propia piel uno de los momentos más trágicos de la historia contemporánea de este país, la Batalla del Ebro. Sucedió entre julio y noviembre de 1938, en la parte final de la Guerra Civil. Perdieron la vida 130.000 personas en una guerra de desgaste. Esta batalla tuvo lugar en las dos orillas del Río Ebro, desde Mequinensa a Amposta, con las sierras de Pàndols y Cavalls como puntos claves. Actualmente se han recuperado espacios decisivos en esta derrota del ejército republicano en manos del ejército del general Francisco Franco. De esta manera ahora se pueden visitar trincheras, refugios y monumentos, y hay rutas que recorren las sierras. También se ha creado un Centro de Estudios de la Batalla del Ebro en Gandesa y dos Centros de interpretación en Pinell de Brai y en Corbera d’Ebre. Este último municipio fue completamente destruido y terminada la guerra se decidió mantener el pueblo viejo tal como había quedado y construir un pueblo nuevo más abajo.